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lunes, 18 de mayo de 2009

A modo de preámbulo

Antes de andar por este blog, amigo lector, debes saber que en él vas a encontrar mi opinión sobre un conjunto de temas que me obsesionan. Muchos de esos puntos de vista fueron publicados en periódicos como Tal Cual (Caracas), El Aragüeño (Maracay) o Imagen Latinoamericana (Miami). También vas a encontrar otras entradas que hablan de mis ponencias en algunos congresos y conferencias y artículos de revistas de carácter general y otras indizadas.

Es muy posible que no compartas ni opiniones ni gusto por algunas ilustraciones que he puesto en esta página para hacerte la lectura más llevadera. Te quedaré muy agradecido si te tomas la molestia de escribir tus impresiones en los espacios de comentarios de cada entrada. Para los que son de carácter general, usa ésta.

Dos amigos (los dos se llaman Fernando) me dejaron su apreciación de los artículos que ya había publicado en Tal Cual. Aquí la transcribo: De: "jose fernando yurman" Para : Carlos H Jorge Pérez Asunto : Artículos Fecha : Wed, 20 Aug 2003 09:00:52 -0400
Carlos Jorge. Leí todos tus artículos con un extraordinario placer. Juntar la sencillez con la profundidad y la amenidad, es una fortuna escasa, así que te felicito por ese notable talento. En este tiempo tan frenético de propósitos, lograr una distancia y una perspectiva erudita y sosegada como la que procuras con tanta soltura en tus artículos, resulta un aporte invalorable y necesario. Deberías juntarlos y publicarlos mas adelante, son realmente muy buenos. Un cordial saludo. Fernando. 

Fernando Rodriguez frodriguez@talcualdigital.com Enviado el :Jueves, 13 de Enero de 2005 10:39:14 a.m. Para: Carlos H Jorge Pérez carloshjorge@hotmail.com Asunto: Re: PLATÓN

Querido Jorge: Nos queda un solo artículo tuyo, Platón. Esperamos que sigas enviando tus originalísimos artículos que no se parecen a ningún otro de la prensa nacional y son estupendos. Feliz año, si es posible en tanta oscuridad. Abrazos.

Yo sé que lo anterior es incienso. Pero el incienso, además de servir para la pleitesía, también se emplea para perfumar el ambiente. En serio, si tú disfrutas de los artículos leyéndolos como yo lo hice escribiéndolos, estaré más que satisfecho.

viernes, 18 de julio de 2008

De nuevo la mujer


Las grandes religiones semíticas organizadas son siempre para varones. Los profetas del judaísmo fueron contrarios a las concupiscencias femeninas. Muy duramente trataba el gran Isaías a las mujeres.

Mahoma, por su parte, escribió: “Los hombres son superiores a las mujeres, a causa de las cualidades por medio de las cuales Dios ha elevado a éstos por encima de aquéllas” (Corán, IV,38). A causa de su razón defectuosa, la mujer está siempre dispuesta a buscar camorra sin motivo ( XLIII, 17), cosa que no parece importarle demasiado al Profeta, al punto de que se arroga ciertos privilegios para hacerse con más (XXXIII, 49).

En otras palabras, por su condición la mujer es sierva y enemiga, instrumento sexual y agente provocador: mundo, demonio y carne al mismo tiempo.

La inferioridad fisiológica, moral, jurídica y política de la mujer ha sido y sigue siendo, abierta o encubiertamente, uno de los principios esenciales de la "antropología católica", causa y consecuencia a un tiempo del celibato obligatorio del clero y de la prohibición del sacerdocio femenino. La jerarquía católica no llega ni a la proclamación abstracta de la igualdad de la mujer ante la ley. La mujer es indigna del sacerdocio y de ser esposa o compañera de sacerdotes. Si no hay otro remedio, concubina; si lo hay, sólo alivio ocasional o meretriz. A ser posible, ni una cosa ni la otra: negada para las cosas santas.

Pero Jesús fue el restaurador y el libertador de la mujer, digan lo que quieran san Pablo y los Padres de la Iglesia que, al rebajar a la mujer al papel de sierva del hombre, han falseado el pensamiento del Maestro de Nazaret, cuyo carácter era amorosamente comprensivo.

 Un día le trajeron a una mujer y, poniéndola en medio, le dijeron: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante delito de adulterio. En la Ley nos aconseja Moisés apedrear a éstas; tú, ¿qué dices? (...) Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en tierra. Como ellos insistieran en preguntarle, se incorporó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado, arrójele la piedra el primero. E inclinándose de nuevo, escribía en tierra. Ellos que lo oyeron fueron saliéndose uno a uno, comenzando por los más ancianos, y quedó él solo y la mujer en medio. Incorporándose Jesús, le dijo: Mujer, ¿dónde están ? ¿Nadie te ha condenado? Dijo ella: Nadie, Señor. Jesús dijo: Ni yo te condeno tampoco; vete y no peques más” (Jn 8,1-11).

La Iglesia católica no tiene ninguna indulgencia con las mujeres. ¿Temerá acaso una inundación de lujuria, como la derramada por los nicolaítas que extraían del cuerpo la fuerza de Prunikos (la lascivia) mediante la voluptuosidad? No hay peligro de que algo así se repita mientras la Iglesia esté gobernada por una gerentocracia clerical vestida de mujer... pero en cuerpo de varón.

carloshjorge@hotmail.com
Publicado por TalCual, pág. 12, el 20 de octubre de 2003
Lector, si me dejas un Comentario, te lo agradezco. Me servirá para la construcción del blog.
Si no lo conoces aún, te invito a que visites carloshjorgeii.blogspot.com